🔒 41 lugares
Cárceles, hospitales y manicomios de España
Penales, lazaretos e islas-prisión: lugares de encierro con historias que pesan.
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Imprescindibles
Palma de Mallorca (Islas Baleares)
Isla de Cabrera
En Cabrera no hicieron falta edificios carcelarios: la propia isla fue la prisión de miles de soldados franceses. El mar los mantuvo cautivos en un territorio donde los fallos del abastecimiento acabaron provocando muertes por hambre.
Redondela (Pontevedra)
Isla de San Simón
En San Simón, los edificios destinados a contener epidemias acabaron encerrando a presos políticos del franquismo. Esta isla de la ría de Vigo también fue monasterio y hogar para niños huérfanos: una sucesión de usos que marcó su historia.
Y además
Segovia
Antigua cárcel de Segovia
Las antiguas celdas de esta prisión acogen intervenciones artísticas. Antes de convertirse en espacios de exposición, formaron parte de una cárcel donde cientos de republicanas represaliadas organizaron actividades clandestinas de formación política y cultural.
Málaga
Antigua Prisión Provincial de Málaga
El 1 de mayo de 1946, veintiséis presos escaparon de esta cárcel malagueña bajo el liderazgo de Ramón Vías Fernández. La fuga fue fruto de la organización de los reclusos en un centro marcado por la represión y el hacinamiento.
San Isidro (Alicante)
Campo de concentración de Albatera
Una lata de conserva cada dos días para dos personas y un trozo de pan para cinco: esa era la alimentación de los presos de Albatera. Solo en abril de 1939, el hambre y las enfermedades causaron 138 muertes en el campo.
Castropol (Asturias)
Campo de concentración de Arnao
En la playa de Arnao hubo un recinto de alambre de espino por el que se estima que pasaron miles de personas, especialmente mujeres y niños. El campo siguió funcionando incluso después de que se firmara una orden para clausurarlo.
Zamora
Cárcel concordataria de Zamora
En Zamora hubo un pabellón penitenciario reservado a sacerdotes y religiosos condenados por su afinidad con trabajadores y regionalistas contrarios al franquismo. Separados de los demás reclusos, formaron una población carcelaria en la que destacaron los curas vascos.
Broto (Huesca)
Cárcel de Broto
Los presos de Broto arañaron el hollín de las paredes hasta descubrir la cal blanca y dejar sus dibujos. En esta torre, los reclusos destinados a los calabozos inferiores eran bajados con cuerdas por aberturas del suelo.
Madrid
Cárcel de Carabanchel
Unos mil presos políticos republicanos levantaron mediante trabajos forzados la cárcel de Carabanchel. Tras sus muros se encerró a opositores de la dictadura y se practicaron ejecuciones con garrote vil, antes de su cierre y posterior demolición.
Iruña de Oca (Álava)
Cárcel de Nanclares de la Oca
Los propios prisioneros construyeron el campo de concentración y trabajo que después se convertiría en la cárcel de Nanclares de la Oca. Durante su etapa como campo, al menos 118 internos murieron por la alimentación insuficiente y las enfermedades.
Madrid
Cárcel de Yeserías
Más de la mitad de los presos de Yeserías aguardaban su ejecución en el corredor de la muerte, según el testimonio de un recluso de la inmediata posguerra. El edificio había nacido como asilo para mendigos.
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Barcelona
Cárcel Modelo de Barcelona
Seis galerías desembocaban en un centro de vigilancia pensado para controlar a los presos sin que pudieran ver al vigilante. En la Modelo, la incertidumbre de estar siendo observado formaba parte del sistema de disciplina.
Alcantarilla (Murcia)
Casa de la Inquisición
Bajo este palacete de Alcantarilla había calabozos donde los acusados de brujería y herejía esperaban juicio. La Casa de la Inquisición conserva en su fachada el escudo de la institución que ocupó el edificio hasta el siglo XIX.
Guadarrama (Madrid)
Casilla de la Muerte de Guadarrama
El nombre de esta construcción no nació durante la Guerra Civil: ya aparecía en la prensa de los años veinte, asociado a los accidentes mortales de la cercana curva de Tablada. Después serviría también como hospital de sangre.
Sevilla
Castillo de San Jorge
Bajo los puestos del Mercado de Triana se conservan los restos de una fortaleza que sirvió como sede y prisión de la Inquisición. Sus ruinas subterráneas albergan hoy un espacio dedicado a la represión religiosa.
🔒 Cárcel u hospitalCon leyendaBarcelona
Castillo del Campo de la Bota
El castillo del Campo de la Bota terminó convertido en una cárcel de la dictadura franquista. Allí fueron fusiladas unas 1700 personas, entre integrantes del bando republicano y opositores al régimen, hasta 1952.
León
Convento de San Marcos
El edificio que hoy aloja un parador de cinco estrellas llegó a encerrar a 6700 hombres como campo de concentración franquista. Tras su fachada plateresca conviven la historia de un hospital de peregrinos y la memoria de la represión.
Soria
Convento de Santa Clara
Un recinto con capacidad para 500 reclusos llegó a encerrar a 3500, entre ellos mujeres. El antiguo convento de Santa Clara fue uno de los primeros campos de concentración de la red de represión franquista durante la Guerra Civil.
Bustarviejo (Madrid)
Destacamento penal de Bustarviejo
Este campo de trabajo forzado no tenía verja: los presos podían salir durante sus horas de descanso. Las torretas vigilaban sobre todo posibles incursiones desde el exterior, mientras los reclusos construían túneles y un viaducto para el ferrocarril Madrid-Burgos.
Barcelona
Hospital de la Santa Cruz y San Pablo
Bajo los pabellones del Hospital de la Santa Cruz y San Pablo discurren galerías concebidas para trasladar enfermos. En la superficie, el proyecto planteaba un recinto con calles, jardines, iglesia y hasta convento, capaz de reunir todos los servicios sin depender de la ciudad.
🔒 Cárcel u hospitalCon leyendaValencia
Hospital de los Pobres Inocentes
Un fraile vio cómo unos niños apedreaban a un enfermo mental y llevó su denuncia al púlpito de la catedral. De aquella intervención nació en Valencia uno de los primeros centros psiquiátricos de la historia.
Plasencia (Cáceres)
Hospital de San Roque
Una hamburguesería ocupa desde 2019 el interior de la iglesia de este antiguo hospital de Plasencia. Es lo que queda, muy transformado, de un complejo para convalecientes que también acogió una enfermería de franciscanos descalzos.
Vandellós y Hospitalet del Infante (Tarragona)
Hospital del Coll de Balaguer
Dar cobijo a los viajeros exigía aquí levantar una fortaleza: el paso estaba amenazado por bandoleros y piratas berberiscos. Este hospital combinó la asistencia con la defensa del territorio y, convertido después en viviendas, dio origen a un núcleo urbano.
Mondragón (Guipúzcoa)
Hospital Psiquiátrico de Santa Águeda
El balneario donde fue asesinado Antonio Cánovas del Castillo pasó a ser un hospital psiquiátrico al año siguiente. Santa Águeda mantiene hoy su actividad sanitaria en un edificio cuya fachada de 86 metros conserva la arquitectura de aquel establecimiento de baños.
Reus (Tarragona)
Instituto Pedro Mata
El Instituto Pedro Mata sigue atendiendo pacientes, pero permite entrar en un pabellón apartado del uso médico. Es el de los Distinguidos, concebido para enfermos adinerados: sus espacios de convivencia y dormitorios conservan la decoración y el mobiliario de aquella atención diferenciada.
Marina de Cudeyo (Cantabria)
Isla de Pedrosa
Un jardín ocupa la isla que recibió a tripulaciones en cuarentena y después a pacientes de un sanatorio. En Pedrosa, el pasado hospitalario convive con otro relato: investigadores paranormales atribuyen a uno de sus viejos pabellones la presencia de fantasmas.
🔒 Cárcel u hospitalGranada
Maristán de Granada
El único hospital de tradición islámica documentado en la península ibérica terminó convertido en ceca, prisión y casa de vecinos. El Maristán de Granada atendía a pacientes de distintas dolencias y, en etapas posteriores, también acogió a enfermos mentales.
Santoña (Cantabria)
Penal de El Dueso
Sobre los terrenos de un fuerte napoleónico se levantó una prisión que también funcionó como campo de concentración. En el otoño de 1937, el tribunal militar instalado en El Dueso dictó 510 sentencias de muerte; muchas se ejecutaron en la cercana playa de Berria.
El Puerto de Santa María (Cádiz)
Penal de El Puerto de Santa María
Un antiguo monasterio llegó a encerrar a más de cinco mil presos: cinco veces su capacidad prevista. El Penal de El Puerto de Santa María, que recibió tanto a presos políticos como a delincuentes conocidos, acoge hoy actos culturales.
🔒 Cárcel u hospitalCon leyendaSan Fernando (Cádiz)
Presidio de las Cuatro Torres
Los propios prisioneros construyeron esta cárcel insular después de un intento de sublevación en 1763. Entre sus reclusos estuvo el revolucionario venezolano Francisco de Miranda, que murió allí en 1816, a los 66 años.
🔒 Cárcel u hospitalCon leyendaAguas de Busot (Alicante)
Preventorio de Aguas de Busot
Un complejo con piscina navegable y dos capillas terminó convertido en hospital para niños con tuberculosis. Hoy, el edificio abandonado atrae relatos de voces grabadas y pasadizos que, según se cuenta, llegarían hasta Campello.
🔒 Cárcel u hospitalCon leyendaMotrico (Guipúzcoa)
Prisión Central de Saturrarán
En Saturrarán, un antiguo balneario de lujo se convirtió en una prisión de mujeres donde las mareas inundaban las celdas de castigo. Entre sus muros también vivieron niños junto a sus madres, bajo condiciones de hambre y hacinamiento.
Palma de Mallorca (Islas Baleares)
Prisión de Can Sales
En Can Sales, una llamada nocturna para quedar «en libertad» podía ser el comienzo de un traslado hacia el asesinato. La cárcel de mujeres ha desaparecido, pero una placa frente a su antiguo emplazamiento recuerda su historia.
🔒 Cárcel u hospitalSan Sebastián (Guipúzcoa)
Prisión de Martutene
Dos presos escaparon de Martutene escondidos dentro de dos altavoces después de un concierto. Aquella fuga de 1985 tuvo una segunda vida fuera de los muros: inspiró «Sarri, Sarri», la canción del grupo vasco Kortatu.
La Coruña
Prisión Provincial de La Coruña
En julio de 1948, tres grupos de guerrilleros desembarcaron en la cercana playa de las Lapas para liberar a dos presos condenados a muerte. Intentaron entrar haciéndose pasar por guardias durante el relevo, pero fueron descubiertos y tuvieron que huir.
Tarazona (Zaragoza)
Sanatorio Antituberculoso de Agramonte
Empezó a construirse como hotel, pero acabó acogiendo a enfermos de tuberculosis que no podían pagar su tratamiento. Hoy, las ruinas del sanatorio de Agramonte reciben a aficionados a la parapsicología y lo paranormal.
La Guardia (Pontevedra)
Campo de concentración de Camposancos
En Galicia lo llamaban «la puerta del infierno»: un antiguo colegio jesuita donde fueron recluidos prisioneros políticos y combatientes republicanos. Camposancos reunió encierro, hacinamiento y consejos de guerra colectivos que apenas dedicaban cinco minutos a cada acusado.
Zaragoza
Prisión de Torrero
El departamento femenino de Torrero tenía espacio para doce mujeres, pero llegó a encerrar a más de quinientas en condiciones infrahumanas. Algunas estaban acompañadas por sus hijos pequeños: la represión alcanzó también a quienes apenas empezaban a vivir.
Ceráin (Guipúzcoa)
Prisión de Zerain
Dentro de la taberna Ostatu se conserva un espacio que tuvo una función muy distinta: encerrar prisioneros. Es el único calabozo del siglo XVIII que ha llegado hasta hoy en Gipuzkoa.
Valladolid
Hospital de la Resurrección
A las once de la noche del 25 de marzo de 1553, las prostitutas y los administradores de la mancebía de Valladolid fueron desalojados por la fuerza. Su edificio, levantado un siglo antes frente a la puerta del Campo, pasó esa misma noche a convertirse en un hospital para pobres.
Madrid
Hospital General y de la Pasión
El edificio que hoy alberga el Museo Reina Sofía es en realidad un proyecto inconcluso: un hospital que solo llegó a construirse en dos quintas partes de lo planeado y que, tras más de tres siglos de uso, quedó abandonado y estuvo a punto de ser demolido.