30 lugares
Lugares extraordinarios de la provincia de Segovia
Qué ver de insólito en la provincia de Segovia: lugares con leyenda, rarezas y rincones con historia, con su mapa y cómo visitarlos.
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Imprescindibles
Y además
Cabañas de Polendos (Segovia)
Agejas
Una leyenda local atribuye a las brujas el abandono de Agejas. Esa explicación popular convive con otra mucho más terrenal: las molestias que causaba a sus vecinos el paso continuo de tropas.
Trescasas (Segovia)
Agriones
De Agriones no quedan restos materiales apreciables, pero sí un relato sobre su desaparición: una boda en la que los vecinos habrían bebido leche envenenada. La peste es otra de las posibles explicaciones de su final.
Segovia
Alcázar de Segovia
Prometer que podía convertir cualquier metal en oro llevó a un italiano a las celdas del Alcázar. Tras su silueta de palacio real también hay una historia de encierros que alcanza hasta el siglo XX.
Segovia
Antigua cárcel de Segovia
Las antiguas celdas de esta prisión acogen intervenciones artísticas. Antes de convertirse en espacios de exposición, formaron parte de una cárcel donde cientos de republicanas represaliadas organizaron actividades clandestinas de formación política y cultural.
Palazuelos de Eresma (Segovia)
Búnker de Los Barberos
Un refugio construido para disparar acabó convertido, según la leyenda, en lugar de encuentro de dos adolescentes enamorados. Su historia trágica acompaña al búnker de Los Barberos, que hoy comparte el paisaje con un mirador hacia Segovia y la montaña.
Real Sitio de San Ildefonso (Segovia)
Casa Real de la Fuenfría
Entre los pinos de la Fuenfría, unas ruinas vinculadas al descanso de los reyes arrastran una tradición de templarios y riquezas ocultas. Su historia documentada comienza, sin embargo, con un refugio para viajeros y pobres que cruzaban la sierra.
Coca (Segovia)
Castillo de Coca
Un duque acusado de querer proclamarse rey de Andalucía acabó preso en este castillo. En 1645, la fortaleza de Coca sirvió de cárcel al duque de Medina Sidonia, después de haber sido residencia de grandes fiestas nobiliarias.
Turégano (Segovia)
Castillo de Turégano
La iglesia no se construyó dentro del castillo: fue la fortaleza la que creció alrededor del templo. En Turégano, los muros defensivos rodean San Miguel, una iglesia románica que quedó integrada en un palacio fortificado por iniciativa de un obispo.
Sebúlcor (Segovia)
Convento de Nuestra Señora de los Ángeles
El embalse de Burgomillodo dejó este convento sin sus antiguos caminos de acceso en 1953. Sus ruinas ocupan una pequeña península en una hoz del Duratón, y solo cuando baja el agua se puede llegar caminando.
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Bernardos (Segovia)
Crómlech de Cantos Blancos
El primer crómlech descubierto en Castilla y León no dibuja un único círculo: reúne alineamientos y recintos de distintas formas hechos con menhires de cuarzo. En Cantos Blancos, algunas de esas piedras se orientan hacia el pico de Peñalara.
Torreiglesias (Segovia)
Cueva de la Vaquera
El trigo más antiguo de la península ibérica apareció en esta cueva segoviana, que también sirvió de vivienda, cementerio y espacio de culto. Sus tres galerías conservan restos de ocupación humana y un río subterráneo que todavía recorre el nivel inferior.
Prádena (Segovia)
Cueva de los Enebralejos
En esta cueva de Prádena, los enterramientos prehistóricos comparten espacio con pinturas de animales y grabados geométricos. Sus galerías conservan osarios y una sala destinada a ceremonias rituales, entre columnas, coladas y paredes coloreadas por los minerales de la roca.
✨ CuriosidadMontejo de la Vega de la Serrezuela (Segovia)
Embalse de Linares
Cuando baja el nivel del embalse de Linares, vuelven a verse restos de un pueblo anegado, entre ellos el campanario de San Juan Bautista. El agua cubrió Linares del Arroyo, pero no borró todas sus huellas.
Carrascal del Río (Segovia)
Ermita de San Frutos
Una grieta separa este antiguo priorato del camino de acceso: la tradición atribuye su apertura al bastón de un santo. Al otro lado, la iglesia y las ruinas monásticas ocupan el borde de un acantilado sobre el Duratón.
Torreiglesias (Segovia)
Ermita de Santiaguito
Las imágenes y reliquias de Santiaguito fueron trasladadas a la iglesia parroquial el 24 de junio de 1969 para protegerlas del expolio. Esta ermita encajada en la roca recupera la talla de su santo cada 25 de julio.
Domingo García (Segovia)
Estación de arte rupestre al aire libre de Domingo García
Un équido realizado mediante piqueteado destaca entre los grabados de Domingo García. Probablemente se ejecutó sobre una figura anterior: es la representación más llamativa de la etapa paleolítica de este conjunto de arte rupestre al aire libre.
Segovia
Iglesia de la Vera Cruz
Una iglesia envuelve a un pequeño templo de dos pisos: así se organiza la Vera Cruz de Segovia. Su planta tiene doce lados y en su interior los Caballeros de la Orden de Malta siguen celebrando ritos religiosos.
Real Sitio de San Ildefonso (Segovia)
La Mujer Muerta
Desde la llanura segoviana, varias cumbres parecen componer el cuerpo de una mujer tendida, con un velo y los brazos cruzados. Esa silueta ha inspirado relatos de amores truncados y de una madre que se sacrifica por sus hijos.
Valverde del Majano (Segovia)
Lobones
Una leyenda atribuye el nacimiento de Lobones a una doncella que pidió ayuda a Alá para salvar Hontanares. Su nombre, Teresa-Lobones, habría quedado ligado a este despoblado segoviano como homenaje a su intervención.
🧱 RuinaReal Sitio de San Ildefonso (Segovia)
Palacio de Valsaín
El primer palacio de los Reales Sitios españoles está en ruinas. Antes de quedar relegado frente a La Granja, Valsaín fue una residencia de influencia flamenca donde nació una hija de Felipe II y se celebraron festejos reales.
Sepúlveda (Segovia)
Parque natural de las Hoces del Río Duratón
Los cortados del Duratón albergan una colonia de buitres leonados considerada la mayor de Europa por su número y capacidad reproductiva. En 2003 se censaron 575 parejas en este espacio protegido, donde las aves encuentran paredes para anidar.
Santo Domingo de Pirón (Segovia)
Rancho Alfaro
La leyenda sitúa a una fantasma entre las ruinas de Rancho Alfaro. Su presencia forma parte del folclore de las poblaciones cercanas, que le dedican una copla ambientada en los antiguos encerraderos.
Valdeprados (Segovia)
Risca de Valdeprados
Entre paredes casi verticales, el río Moros queda encajonado en un corredor de roca. A la entrada del desfiladero, un puente lleva el nombre de los enamorados que, según la leyenda, murieron allí abrazados.
Segovia
San Millán
San Millán también se conoce como Barrio de las Brujas: la tradición sitúa un aquelarre en uno de sus palacios. El relato llegó al pintor Ignacio Zuloaga, que encontró aquí inspiración para Las brujas de San Millán.
Lastras de Cuéllar (Segovia)
La Serreta
Dieciocho bisontes europeos habitan desde principios de 2019 en la finca de La Serreta. Los propietarios incorporaron este antiguo despoblado, convertido en terreno de caza, a un proyecto de recuperación de la especie.
San Martín y Mudrián (Segovia)
Losáñez
En Mudrián se transmite de padres a hijos una explicación singular para el abandono de Losáñez: una invasión de culebras que llegaban hasta las camas. La tradición les atribuye incluso haber mamado de las madres mientras dormían.
Pedraza (Segovia)
Museo Ignacio Zuloaga
Una corona de púas calentada al fuego es el instrumento de un asesinato en la leyenda del castillo que acogió este museo. El relato enlaza un amor recuperado, la venganza de un noble y un incendio.
🏰 CastilloCuéllar (Segovia)
Castillo de Cuéllar
Pocos edificios en España han vivido tantas transformaciones de uso como este baluarte segoviano: tras siglos como residencia ducal, acabó saqueado, se reconvirtió en cárcel para presos políticos y sanatorio de tuberculosos, y hoy funciona como instituto de enseñanza secundaria.
⛪ TemploSegovia
Monasterio de Santa María del Parral
Tras los saqueos napoleónicos y las desamortizaciones del siglo XIX, el patrimonio de este monasterio segoviano sufrió una insólita dispersión: parte de su biblioteca acabó en el Trinity College de Dublín, la verja de la capilla mayor se vendió como chatarra y un solo monje evitó su ruina total.