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Cárceles, hospitales y manicomios en la provincia de Sevilla

6 cárceles, hospitales y manicomios en la provincia de Sevilla, 2 con leyenda: qué tienen de especial, su historia, su mapa y cómo visitarlos. Penales, lazaretos e islas-prisión: lugares de encierro con historias que pesan.

Todos los lugares extraordinarios en la provincia de Sevilla · Cárceles, hospitales y manicomios de toda España

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6 lugares

Castillo de San Jorge🔒 Cárcel u hospitalCon leyenda

Sevilla

Castillo de San Jorge

Bajo los puestos del Mercado de Triana se conservan los restos de una fortaleza que sirvió como sede y prisión de la Inquisición. Sus ruinas subterráneas albergan hoy un espacio dedicado a la represión religiosa.

Cárcel de la Ranilla🔒 Cárcel u hospital

Sevilla

Cárcel de la Ranilla

Donde hoy hay un parque de 2,7 hectáreas se hacinaron miles de presos políticos republicanos. De la cárcel solo queda en pie el pabellón de entrada, y un camino con pérgolas marca el sitio de uno de sus módulos.

Cárcel Real de Sevilla🔒 Cárcel u hospital

Sevilla

Cárcel Real de Sevilla

En esta prisión sevillana estuvo preso Cervantes en 1597, y en el prólogo del Quijote da a entender que concibió allí a su personaje. El edificio ya no existe, pero la calle Sierpes conserva su rastro.

Convento del Pópulo🔒 Cárcel u hospitalCon leyenda

Sevilla

Convento del Pópulo

En 1626 una riada inundó una casa de Sevilla y, según sus dueños, un cuadro de la Virgen y una lámpara encendida flotaron durante tres días. El cuadro acabó en un convento elegido al azar, que cambió de nombre por él.

Hospital de las Cinco Llagas🔒 Cárcel u hospital

Sevilla

Hospital de las Cinco Llagas

Durante siglos respondió solo ante el papa, sin deberle nada a ningún poder local. Hoy, en la iglesia que presidía su patio central, los diputados andaluces celebran los plenos.

Iglesia y Hospital de la Caridad🔒 Cárcel u hospital

Sevilla

Iglesia y Hospital de la Caridad

El retablo mayor de esta iglesia sevillana escenifica el entierro de Cristo con el mismo gesto que la hermandad exigía a sus miembros al recoger a un ajusticiado. A los pies del templo, dos pinturas de Valdés Leal meditan sobre la muerte.