
🌋 Naturaleza · Villafáfila (Zamora)
Lagunas de Villafáfila: el oasis salado de la Tierra de Campos
En mitad de un mar de cereal de secano, el agua aflora del subsuelo cargada de sal y forma lagunas que crecen en invierno y casi desaparecen en verano. Aquí invierna una de las mayores concentraciones de aves migratorias de la península ibérica.
Se puede visitar
El secreto de estas lagunas está bajo tierra. Las aguas del acuífero suben a la superficie por su propia presión y, en su ascenso, disuelven las sales que impregnan los sedimentos del Mioceno: yesos, margas y arcillas. El terreno es tan llano que el agua no encuentra salida y se estanca en balsas poco profundas. En invierno el conjunto puede cubrir unas 500 hectáreas, y en verano, cuando el sol evapora el agua, los fondos quedan resecos y agrietados.
La mayor es la Laguna Grande, con 192 hectáreas, seguida de la de Barillos, con 118, y la de las Salinas o de Villarín, con 70. Esta última fue desecada en 1974. La pérdida provocó denuncias y la Junta de Castilla y León la recuperó en 1989. Alrededor hay otras más pequeñas, como Bamba, El Hinojo, Las Paneras o Villardón, unidas por arroyos que solo llevan agua cuando llueve. La protección empezó en 1972, cuando la zona se declaró Zona de Caza Controlada. En 1986 se creó una reserva nacional de caza, que pasó a ser regional en 1996, y más tarde el espacio obtuvo la categoría de reserva natural.
Hoy la reserva ocupa 32 682 hectáreas repartidas entre once municipios. Además de los humedales, donde invierna una gran variedad de aves, los campos de cereal acogen una de las mayores poblaciones de avutarda de Europa. Los pueblos del entorno conservan una arquitectura de tapial y adobe que se conoce como la «cultura del barro».
Para contarlo después
- Las lagunas forman una pequeña cuenca endorreica, sin salida al mar, que el río Salado apenas logra recorrer.
- El humedal figura en el Convenio Ramsar de zonas húmedas de importancia internacional y es Zona de Especial Protección para las Aves.
- Se encuentran entre las cuencas del Esla y del Valderaduey, dos afluentes del Duero, en el encuentro de las tierras de Campos y del Pan.
Publicidad
Ficha elaborada a partir del artículo «Reserva natural de Lagunas de Villafáfila» de Wikipedia (CC BY-SA 4.0), con cada dato comprobado contra el artículo. Revisada el 19 de octubre de 2026. ¿Ves algún error? Escríbenos a hola@lugaresextraordinarios.com.
Cargando mapa…
Reserva natural con un complejo de lagunas salinas y temporales en el noreste de la provincia de Zamora, en Castilla y León.
Cerca de aquí
Villalpando (Zamora) · a 15 km
Castillo de Villalpando
De un palacio que albergó a dos príncipes franceses rehenes de Carlos V y donde nació un futuro cardenal, quedan dos lienzos de muralla y un cubo que hoy sirve de depósito de agua, con una vivienda pegada a sus muros.
San Cebrián de Castro (Zamora) · a 22 km
Castillo de Castrotorafe
Dos recintos amurallados de planta trapezoidal irregular, un foso del que aún quedan restos y una barrera pensada para la artillería se alzan en el despoblado de Castrotorafe, sobre un escarpe junto al Esla, en la comarca zamorana de la Tierra del Pan.
San Cebrián de Castro (Zamora) · a 22 km
Castrotorafe
Castrotorafe conserva las ruinas de una villa cuya importancia estuvo ligada a un paso sobre el Esla. El derrumbe del puente y los problemas de salubridad contribuyeron a vaciar una población que había sido disputada por reyes y la Orden de Santiago.
San Cebrián de Castro (Zamora) · a 24 km
Puente de la Estrella de 1869
Trece arcos de piedra arenisca que durante años permanecen bajo el agua y reaparecen cuando el embalse baja de nivel. El puente de la Estrella, de 1869, quedó sumergido en 1933 y aún asoma en épocas de poca agua.
San Cebrián de Castro (Zamora) · a 25 km
San Pelayo de Castro
Durante siglos, quien quería cruzar el Esla camino de Galicia o de Portugal lo hacía en la barca de San Pelayo de Castro. Un puente de madera se lo llevaron las aguas; la presa de Ricobayo acabó con el paso entero.
San Pedro de Latarce (Valladolid) · a 25 km
Castillo de San Pedro de Latarce
De este castillo a orillas del Sequillo solo sigue en pie una muralla circular de unos 350 metros, hecha de hormigón y canto rodado. En ella se identificó por primera vez un sistema de construcción con agujas de varillas pareadas.
Más naturaleza insólita
Ver todosCuenca
Ciudad Encantada
Donde hoy se reconocen barcos, osos o una tortuga en las rocas, hace unos 90 millones de años había un fondo marino. La Ciudad Encantada conserva los bloques más resistentes de un paisaje disuelto por el agua.
Tabernas (Almería)
Desierto de Tabernas
Está considerado el único desierto propiamente dicho de Europa: los demás se clasifican como zonas semidesérticas. En Tabernas, el paisaje también tiene memoria cinematográfica, con poblados del oeste que siguen en pie y aún sirven para rodar.
Velilla del Río Carrión (Palencia)
Fuentes Tamáricas
Un rumor bajo tierra anuncia que el agua está a punto de brotar. Las Fuentes Tamáricas se llenan y se vacían sin un ciclo regular, un comportamiento que ya llamó la atención de Plinio el Viejo y se interpretó como augurio.
Bermeo (Vizcaya)
Gaztelugache
Para llegar a la ermita de Gaztelugache hay que cruzar un puente de piedra de dos arcos y subir 241 escalones. En esta subida, la tradición atribuye poderes curativos a unos huecos identificados como huellas de San Juan.