
⛪ Templo · Madrid
Ermita de San Isidro: el manantial del golpe de aguijada
Según la tradición, el agua brotó cuando san Isidro clavó su aguijada en el suelo para calmar la sed de su amo. Siglos después, la emperatriz Isabel levantó aquí una ermita en agradecimiento por la curación del futuro Felipe II.
Se puede visitar👁️ Con leyenda
La ermita se alza en Carabanchel, sobre unas tierras que pertenecieron a Iván de Vargas, el patrón que contrató a Isidro como pocero y labrador. El manantial, o quizá pozo, ya existía en el siglo XII, en vida del santo, y se tenía por milagroso. La romería era anterior a cualquier edificio: consistía en ir a beber su agua, y después los madrileños se esparcían por la pradera cercana.
La primera ermita la ordenó construir Isabel de Portugal, esposa de Carlos I, en agradecimiento por la curación de su hijo Felipe, que había contraído unas peligrosas fiebres cuartanas. La tradición fija esa obra en 1528, aunque algunos autores la retrasan a 1537 o incluso a 1587. El templo actual es el segundo: se reconstruyó en 1725 con el dinero de Baltasar de Zúñiga, virrey de Nueva España. En 1811 el Ayuntamiento abrió un cementerio en sus aledaños, que se llenó por completo en 1860. La Guerra Civil dejó la ermita incendiada y con los retablos muy dañados; se rehízo después con altares neobarrocos. A mediados del siglo XX el pozo se canceló y la fuente pasó a conectarse al Canal de Isabel II.
Hoy es un templo sencillo y luminoso, de nave única con tres tramos de bóveda de cañón, retablo con columnas salomónicas y una cúpula de media naranja con linterna y cubierta de pizarra. Fuera, el revoco blanco, la espadaña con frontón triangular y los balcones laterales, desde los que las autoridades seguían los festejos. Dentro hay imágenes de san Isidro, santa María de la Cabeza y san Pedro Apóstol. Goya la retrató al fondo de sus escenas de costumbres madrileñas.
Lo que se cuenta
La leyenda
Cuenta la tradición popular que una calurosa tarde de verano Iván de Vargas, el amo de Isidro, tenía tanta sed que no encontraba cómo calmarla. El labrador clavó entonces su aguijada en la tierra y de ella brotó el agua del manantial. Desde entonces se la tuvo por milagrosa. Siglos después se le atribuyó otra curación: la del príncipe Felipe, futuro Felipe II, que se habría recuperado de unas fiebres cuartanas gracias a ella.
Para contarlo después
- Es una de las tres ermitas que sobrevivían en Madrid a comienzos del siglo XXI, junto a San Antonio de la Florida y la de la Virgen del Puerto.
- En 1733 la Archicofradía Sacramental tendió un pontón sobre el Manzanares, entre los puentes de Toledo y Segovia, para acortar el camino de los romeros.
- La romería del 15 de mayo perdió fuerza con el tiempo y se recuperó en los años ochenta del siglo XX, con la bendición del agua incluida.
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Ficha elaborada a partir del artículo «Ermita de San Isidro (Madrid)» de Wikipedia (CC BY-SA 4.0), con cada dato comprobado contra el artículo. Revisada el 19 de octubre de 2026. ¿Ves algún error? Escríbenos a hola@lugaresextraordinarios.com.
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Ermita del siglo XVIII en el distrito madrileño de Carabanchel, levantada junto a un manantial al que se atribuyen propiedades milagrosas.
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