
✨ Curiosidad · Sopuerta (Vizcaya)
Casa de juntas de Avellaneda: donde las Encartaciones hacían ley
Antes de tener edificio, las Encartaciones vizcaínas se reunían bajo un roble, con nobles que acudían acompañados de sus soldados. Después llegó una casa con cárcel en la planta baja y sala de juntas arriba, en la que se decidía cuál era la ley del territorio.
Se puede visitar
En el barrio de Avellaneda, en Sopuerta, se reunían los representantes de los concejos y valles de las Encartaciones, una comarca de Vizcaya que mantuvo sus fueros hasta 1801. Las primeras juntas se celebraron junto a un roble, en las campas, y a ellas acudían las familias nobles con sus soldados y parientes. Más tarde se sumaron los representantes del pueblo llano, y las reuniones pasaron a presidirlas el Teniente Corregidor. El Fuero de 1394, de 45 artículos, afirma que a la Junta de Avellaneda le corresponde decidir cuál es la ley de las Encartaciones y cómo debe interpretarse.
En el siglo XIV las reuniones se hacían en un descampado cercano a la casa torre de los señores de Avellaneda. El primer edificio se levantó a comienzos del siglo XVI y en 1535 ya tenía dos plantas: la cárcel abajo y el auditorio arriba. Su mal estado llevó a decidir en 1592 la construcción de otro, que entró en servicio en 1635. Era de planta cuadrada, con tejado a cuatro aguas y un arco de entrada bajo el escudo. Dejó de usarse en 1806, tras la disolución de las juntas encartadas. A su alrededor surgieron la ermita del Ángel Custodio, la casa del Corregidor y, en 1771, una posada barroca para alojar a los junteros.
Tras un siglo de abandono, en 1901 la Diputación Foral encargó al arquitecto Antonio Carlevaris recuperar la casa de juntas, la cárcel y la casa del Corregidor. Se conservó el aspecto exterior y se cambió el interior. En 1931 Diego de Basterra reformó las instalaciones por dentro para crear un museo, y entre 1942 y 1957 se hizo una reforma integral del conjunto. Hoy es una de las tres sedes históricas de las Juntas Generales de Vizcaya, junto con la casa de juntas de Guernica y la campa foral de Guerediaga, en Abadiano.
Para contarlo después
- El Teniente General que residía en Avellaneda y juzgaba toda clase de causas no podía ser vizcaíno: debía venir de la otra orilla del Ebro.
- Las villas de Valmaseda, Lanestosa y Portugalete no participaban en las juntas de Avellaneda, porque tenían un fuero distinto al de los entes encartados.
- Desde 1495 acudía a las juntas un solo representante por cada concejo o valle; en la Edad Media iban varios por entidad, lo que complicaba las reuniones.
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Ficha elaborada a partir del artículo «Casa de juntas de Avellaneda» de Wikipedia (CC BY-SA 4.0), con cada dato comprobado contra el artículo. Revisada el 19 de octubre de 2026. ¿Ves algún error? Escríbenos a hola@lugaresextraordinarios.com.
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Conjunto monumental del barrio de Avellaneda, en Sopuerta (Vizcaya), donde se reunían las Juntas de las Encartaciones.
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