
⛪ Templo · Madrid
Colegio de Santo Tomás: el convento de la cúpula mortal
En 1726 se desplomó la cúpula de la iglesia de este convento dominico madrileño y mató a unas ochenta personas. Más tarde fue cárcel, cuartel y sede del Ateneo, hasta que un incendio acabó con él.
No se puede visitar👁️ Con leyenda
El colegio y convento de Santo Tomás, también llamado Colegio de Atocha, se levantó en el arrabal de Santa Cruz, con la fachada principal a la calle de Atocha. Era un conjunto barroco: la fachada de la iglesia y la cúpula, consideradas de lo más destacado del barroco cortesano español, fueron obra de Jerónimo y Nicolás de Churriguera, hijos de José de Churriguera. El templo se abría por tres portadas de estilo recargado. El patio de honor, de dos pisos y realizado por José Donoso, se tenía por una de las mejores obras arquitectónicas del Madrid del siglo XVII.
Su origen está en 1563, cuando los dominicos de Nuestra Señora de Atocha fundaron un colegio de teología con el dinero de la venta de una casa que les habían donado. En 1583, a instancias de fray Diego de Chaves, confesor de Felipe II, se separó como priorato independiente, y el conde-duque de Olivares lo tomó bajo su protección. Las obras del nuevo edificio empezaron en 1635 y duraron hasta 1656. Allí se enseñaban Teología, Filosofía y Retórica, y la iglesia, de grandes dimensiones, fue muy frecuentada por cofradías madrileñas. Era célebre su capilla de Santo Domingo en Soriano, propiedad del marqués de la Lapilla.
El siglo XIX fue agitado. En las revueltas anticlericales de 1834 murieron varios dominicos, y en 1836 el convento fue exclaustrado y desamortizado. Después albergó la Sociedad Landaburiana, una de las primeras sedes del Ateneo, una cárcel y un cuartel de la Milicia Nacional, con reformas del arquitecto Juan Pedro Ayegui. En una esquina se instaló el Café de Santa Cruz. El 13 de abril de 1872 un incendio dañó gravemente sus estructuras; el edificio acabó viniéndose abajo y se demolió por completo. Ocupaba parte del solar de la actual iglesia de la Santa Cruz.
Lo que se cuenta
La leyenda
En 1726 se desplomó la cúpula de la iglesia del convento de Santo Tomás y murieron unas ochenta personas. La cúpula, obra de Jerónimo y Nicolás de Churriguera, hijos de José de Churriguera, figuraba entre las más destacadas del barroco cortesano español. El templo, de grandes dimensiones, era muy utilizado por las cofradías madrileñas.
Para contarlo después
- El cuadro Santo Domingo en Soriano, de Antonio de Pereda, adornaba la capilla del marqués de la Lapilla y hoy se custodia en el Museo Cerralbo.
- La escultura de Nuestra Señora del Rosario, obra de Luis Salvador Carmona, procede del convento y se venera hoy en el Oratorio del Olivar.
- La Asunción de la Virgen, gran cuadro de altar de Francisco Ignacio Ruiz de la Iglesia, fue pintado para la capilla de Nuestra Señora de las Nieves.
Relatos Extraordinarios
Relatos ambientados en Madrid
Ficción de misterio en lugares reales, en nuestra web hermana. Para leer de noche.
Publicidad
Ficha elaborada a partir del artículo «Colegio de Santo Tomás (Madrid)» de Wikipedia (CC BY-SA 4.0), con cada dato comprobado contra el artículo. Revisada el 20 de octubre de 2026. ¿Ves algún error? Escríbenos a hola@lugaresextraordinarios.com.
Cargando mapa…
Antiguo convento y colegio de dominicos en Madrid, con fachada a la calle de Atocha, junto a la actual plaza de Santa Cruz; ya no existe.
Cerca de aquí
Madrid · a 200 m
Sobrino de Botín
Sobrino de Botín figura en el Libro Guinness como el restaurante más antiguo del mundo, con una supuesta actividad ininterrumpida desde 1725. Pero esa fecha pertenece a la portada de piedra: la historia del negocio cuenta algo distinto.
Madrid · a 300 m
Teatro Eslava
Sobre el papel iba a ser un almacén para montar pianos, pero acabó como teatro. Por su escenario pasaron Lorca y Falla, un dramaturgo cayó herido de un disparo entre sus paredes y, más de un siglo después, se convirtió en una macrodiscoteca.
Madrid · a 300 m
Estación de Sol
Bajo la Puerta del Sol, los andenes de la línea 1 no corren paralelos. Cuando se alargaron en los años sesenta, los cimientos de los edificios de arriba obligaron a estirar uno hacia el norte y el otro hacia el sur. No hay otro caso igual en el Metro de Madrid.
Madrid · a 300 m
Calle de Álvarez Gato
Unos espejos que deforman el cuerpo vinculan este callejón madrileño con el esperpento. Según la leyenda que difundió el propio Valle-Inclán, ante ellos nació la idea del género dramático que llevó a la literatura en Luces de Bohemia, en 1920.
🧱 RuinaMadrid · a 300 m
Iglesia del Buen Suceso
Durante siglos, el costado oriental de la Puerta del Sol tuvo una iglesia que también era hospital de la corte y cuyo reloj daba la hora a los madrileños. Se derribó en 1854, pero en 2006 las obras del metro sacaron a la luz parte de sus muros.
Madrid · a 400 m
Calle de la Cabeza
Una cabeza de carnero que se convierte en la de un sacerdote asesinado: así delata al culpable la leyenda de esta calle madrileña. Su pasado también incluye una cárcel eclesiástica donde hubo presos maltratados y un linchamiento.
Más ermitas, monasterios y templos
Ver todos
⛪ TemploCon leyendaLeón
Catedral de León
Sobre la puerta de san Juan, dentro de la catedral de León, cuelga un pellejo que la tradición atribuye a un topo maligno. La leyenda lo señala como responsable de sabotear las obras durante la noche.
⛪ TemploCon leyendaSanto Domingo de la Calzada (La Rioja)
Catedral del Salvador
Un gallo y una gallina blancos viven dentro de la catedral del Salvador. Su presencia recuerda el milagro de la gallina que, según la tradición local, cantó después de haber sido asada.
San Cristóbal de La Laguna (Santa Cruz de Tenerife)
Convento de Santa Catalina de Siena
El cuerpo incorrupto de María de Jesús de León y Delgado, conocida como La Siervita, se conserva en este convento. Su veneración congrega a miles de fieles, con colas que en ocasiones rodean toda la manzana.
Guareña (Badajoz)
El Turuñuelo
Una bóveda de ladrillo anterior a los ejemplos documentados de época republicana romana y una bañera posiblemente destinada a rituales aparecieron en El Turuñuelo. Este santuario tartésico conserva estructuras y objetos que sobrevivieron al incendio y al enterramiento deliberado del edificio.