
🌋 Naturaleza · Santa Cruz de Tenerife
Roque Anambro: una aguja volcánica ligada a Beneharo
Una aguja volcánica sirve de escenario a una leyenda que relaciona la muerte de Beneharo con los frutos rojos del acebiño. En el roque Anambro, el relieve y el relato popular tienen un mismo protagonista.
El roque Anambro presenta unos 75 metros de altura visible y alcanza una altitud de 864 metros sobre el nivel del mar. Son dos medidas distintas: una corresponde a la parte visible de la formación y otra a su elevación. Este domo volcánico es un pitón fonolítico cuya silueta adopta la forma de una aguja vertical en el macizo de Anaga, en Tenerife.
Junto con el roque Chinobre, Anambro marca la frontera meridional de la reserva natural integral del Pijaral. Ambos roques destacan como elementos singulares del paisaje y tienen interés científico, geológico y geomorfológico. Su papel en el entorno es doble: son formaciones de interés por sus características y, al mismo tiempo, referencias que delimitan el extremo sur de la reserva.
A esa dimensión geológica se añade una leyenda moderna protagonizada por Beneharo, mencey de Anaga. El relato lo sitúa en lo alto del roque después de huir de los conquistadores, ante la disyuntiva de rendirse o arrojarse al vacío. Es como leyenda, y no como episodio histórico, como se cuenta su vinculación con esta aguja.
Lo que se cuenta
La leyenda
Cuenta la leyenda que Beneharo prefirió morir en libertad y se lanzó desde el roque tras gritar «¡Guañoth Achamán!», expresión traducida como «¡Ayúdame Dios mío!». Según el relato, cayó sobre un acebiño y lo manchó con su sangre. La tradición atribuye a esa sangre el color rojo de los frutos del árbol.
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Ficha elaborada a partir del artículo «Roque Anambro» de Wikipedia (CC BY-SA 4.0), con cada dato comprobado contra el artículo. Revisada el 19 de octubre de 2026. ¿Ves algún error? Escríbenos a hola@lugaresextraordinarios.com.
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Un domo volcánico con forma de aguja vertical situado en el macizo de Anaga, en la isla canaria de Tenerife.
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