
⛪ Templo · Jerez de la Frontera (Cádiz)
Cartuja de Jerez: galerías bajo tierra y Zurbaranes por el mundo
Bajo la cartuja de Jerez hay galerías y túneles, y los lienzos de Zurbarán que la decoraban están hoy repartidos entre Cádiz, Nueva York, Grenoble y Poznan. En 2024 se marcharon las últimas monjas, que buscaban más soledad y silencio.
Los cuadros que Francisco de Zurbarán pintó para esta cartuja acabaron dispersos por medio mundo tras el expolio posterior a la desamortización de Mendizábal. La Apoteosis de san Bruno, los pequeños lienzos de los cuatro Evangelistas, San Lorenzo y San Juan Bautista están en el Museo de Cádiz; La batalla de Jerez, en el Metropolitan de Nueva York; cuatro escenas evangélicas, en Grenoble, y La Virgen del Rosario con dos cartujos, en el Museo de Poznan, en Polonia. Bajo el edificio, además, se extienden diversas galerías y túneles.
El origen está en Álvaro Obertos de Valeto, caballero jerezano de ascendencia genovesa que llegó como defensor de la plaza tras su reconquista por Alfonso X en 1264 y que, sin hijos, destinó sus bienes a traer la Orden Cartujana a la ciudad. En 1475 se eligió el emplazamiento, junto al Guadalete. En 1810, ante el avance francés, los monjes huyeron a Cádiz; al volver encontraron el monasterio saqueado y convertido en alojamiento de tropas. En 1835 dejaron de vivir allí y pasó al Estado. En 1941 volvió a la orden, y en 1948 llegó una nueva comunidad desde Miraflores, que se marchó en 2001. Después vivieron las monjas de Belén, hasta marzo de 2024.
A la entrada, la portada de 1571, obra de Andrés de Ribera, es un arco triunfal renacentista con escudos, florones y semiesferas de cerámica vidriada. La fachada de la iglesia (1662-1667), trazada por el hermano Pedro del Piñar, funciona como un retablo de piedra de dos órdenes de columnas corintias. Dentro hay una sillería de coro terminada en 1550, un retablo mayor de Juan de Oviedo de la Bandera, llegado en 1960 desde Sanlúcar de Barrameda, y un pequeño claustro gótico. En los jardines se conserva la Cruz de la Defensión.
Lo que se cuenta
La leyenda
Cuenta la leyenda que la batalla del Salado, librada en 1368 junto al Guadalete, se resolvió a favor de los jerezanos gracias a la intercesión de la Virgen. En su honor se levantó una ermita con el nombre de Nuestra Señora de la Defensión, y ese mismo nombre acabó recibiendo el monasterio cuando, en 1475, se decidió situarlo en aquel paraje, de especial significado para la ciudad.
Para contarlo después
- El 15 de febrero de 1927, durante las obras del claustro grande, apareció una vasija hispanoárabe con reflejos metálicos, hoy en el Museo Arqueológico Nacional.
- En 1937 la cartuja se usaba como Depósito de Sementales; el arquitecto conservador Hernández-Rubio escribió cartas denunciando los daños, recuperadas por la Policía Nacional en 2018.
- En 2019 aparecieron restos romanos en el río, junto al monasterio.
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Ficha elaborada a partir del artículo «Cartuja de Jerez de la Frontera» de Wikipedia (CC BY-SA 4.0), con cada dato comprobado contra el artículo. Revisada el 19 de octubre de 2026. ¿Ves algún error? Escríbenos a hola@lugaresextraordinarios.com.
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Monasterio cartujo de Santa María de la Defensión, al sur de Jerez de la Frontera (Cádiz), en un lugar cercano al río Guadalete.
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