
⛪ Templo · Villel (Teruel)
Santuario de la Fuensanta: donde la tradición hizo manar aceite
Según la tradición, los vecinos que trasladaban la imagen de la Virgen se detuvieron a descansar y de la roca del monte empezó a brotar aceite. Allí decidieron alzar el templo, y una descripción de 1802 sitúa la Fuente Santa dentro de la propia iglesia.
El templo se asienta en la margen izquierda del barranco, tan pegado al cauce que las crecidas golpean con fuerza uno de sus muros laterales sin que el edificio se haya resentido. En la orilla opuesta está la casa de hospedaje, unida a la iglesia por un puente cubierto sobre dos arcos, que a comienzos del siglo XIX podía alojar a doscientas personas. En lo alto del monte asoma la pequeña ermita de La Aparecida, visible desde abajo pero a media hora de subida por lo abrupto del terreno.
Se supone que un primer templo del siglo XIII contó con la ayuda de los templarios. El actual lo levantaron los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén entre 1561 y 1590, y lo atendía un prior de la orden. En 1709 una partida de micaletes quemó por completo el archivo, y durante la Guerra de la Independencia el santuario sufrió varios saqueos. En 1851 un ermitaño sustituyó al prior: vivía con su familia en la hospedería, recibía a los visitantes y se mantenía con los donativos, el huerto y el corral. En 1936 se destruyeron los archivos y desaparecieron la imagen de la Virgen y otras cuatro tallas.
Es un edificio de notables dimensiones: 37,50 metros de largo, 13 de ancho y 14,70 de alto, con la cabecera orientada al este. En la Santa Capilla se alza una cúpula de bastante altura apoyada sobre un anillo octogonal. Tras la guerra se repararon los daños y se labró la capilla de Santa Teresa, a los pies del templo. Donde hubo un estanque que recogía el agua de las fuentes para regar el huerto hay hoy un merendero con mesas.
Lo que se cuenta
La leyenda
Cuenta la tradición que en 1238 un pastor halló la imagen de la Virgen en un monte cercano y que ella pidió un templo. Como el lugar era demasiado abrupto, los vecinos de Villel quisieron construirlo en un sitio más accesible y llevar mientras tanto la imagen a la parroquia. Durante el traslado, los porteadores se detuvieron a descansar y de la roca empezó a manar aceite. Lo tomaron como la señal del lugar elegido. En la ermita primitiva colgaban tablas que narraban la aparición y los prodigios, con su año y su día.
Para contarlo después
- Al acabar las obras, la imagen se llevó al nuevo templo con la asistencia de nueve pueblos, cuyas nueve cruces parroquiales aparecían representadas en el antiguo frontispicio.
- Uno de sus priores, Gerónimo Molina, pasó doce años en el santuario y llegó después a inquisidor de Barcelona y obispo de Malta y de Lérida.
- Dos rectores de Tramacastiel escribieron en el siglo XVII sendas historias de la Virgen que nunca se publicaron y ardieron con el archivo en 1709.
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Ficha elaborada a partir del artículo «Santuario de Nuestra Señora de la Fuensanta (Villel)» de Wikipedia (CC BY-SA 4.0), con cada dato comprobado contra el artículo. Revisada el 19 de octubre de 2026. ¿Ves algún error? Escríbenos a hola@lugaresextraordinarios.com.
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Santuario mariano del siglo XVI levantado en el barranco de la Fuensanta, en el término municipal de Villel, en la provincia de Teruel.
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