
🧱 Ruina · Peñalver (Guadalajara)
Convento de la Salceda: ruinas cuya portada acabó en una cantina
De este convento que acogió a un futuro cardenal Cisneros y recibió a un rey apenas quedan muros entre la maleza. Tras ser desmantelado en el siglo XIX, las piedras de su portada acabaron enmarcando la puerta de una cantina.
Lo más llamativo de La Salceda es lo que fue y en qué quedó. Fue un convento franciscano de fuerte vocación ascética, con una quincena de ermitas donde los frailes podían aislarse, y hoy solo sobresalen entre la maleza los restos de la gran capilla de las reliquias. Sus terrenos se repartían entre los actuales términos de Peñalver y Tendilla.
La comunidad se creó en 1408, en la estela de Pedro de Villacreces, un franciscano llegado hacia 1366 que impulsó una corriente reformadora con marcado carácter eremítico. De allí salieron figuras como el cardenal Cisneros, que vistió el pardo sayal a finales del siglo XV. Entre los siglos XVI y XVII el convento ganó fama y riqueza, y en 1604 Felipe III y la reina Margarita se alojaron unos días para rezar ante la Virgen de la Salceda. La arquitectura que se conserva es de comienzos del siglo XVII, cuando fue ampliado, aunque ya existía un convento al menos desde el siglo XV.
El declive llegó con un incendio en 1827 y con la desamortización de 1835. Los frailes se dispersaron, el lugar fue saqueado y sus bienes se robaron o se malvendieron. En 1843 lo compró Antonio Barbé, de Guadalajara, que lo usó como cantera para vender sus materiales. Se salvó poco: la imagen de la Virgen, que bajó a Tendilla, algunos cuadros, que fueron a Budia y al futuro Museo Provincial de Guadalajara, y las piedras de la portada de la iglesia, reutilizadas en una cantina de la Calle Mayor.
Lo que se cuenta
La leyenda
Según la tradición, el origen del convento está en una aparición de la Virgen a dos caballeros hospitalarios que se habían refugiado bajo un sauce durante una tormenta. De ese árbol vendría el nombre de la advocación: una salceda es un bosque poblado de sauces. Así se explicaría por qué la Virgen se conoce como la de la Salceda.
Para contarlo después
- Fray Pedro González de Mendoza, hijo de la princesa de Éboli, profesó aquí; fue obispo de Sigüenza y arzobispo de Granada y costeó la capilla de las Reliquias.
- Fray Juan de Tolosa, que fue confesor de la reina Isabel la Católica, y fray Diego de Alcalá, afamado por sus milagros y canonizado, también pasaron por La Salceda.
- Cerca de las ruinas se alza la ermita de La Salceda, reconstruida tras la guerra civil, en un bosque que pertenece a Tendilla.
Publicidad
Ficha elaborada a partir del artículo «Convento de la Salceda» de Wikipedia (CC BY-SA 4.0), con cada dato comprobado contra el artículo. Revisada el 20 de octubre de 2026. ¿Ves algún error? Escríbenos a hola@lugaresextraordinarios.com.
Cargando mapa…
Antiguo convento franciscano en ruinas entre Peñalver y Tendilla, en la provincia de Guadalajara, escondido entre la maleza.
Cerca de aquí
Moratilla de los Meleros (Guadalajara) · a 6,5 km
Rollo-picota de Moratilla de los Meleros
En lo alto de esta columna se exhibían reos y las cabezas o cuerpos de los ajusticiados. Hoy sus piedras conservan rostros diabólicos, bustos de ángeles y, en uno de sus brazos, la faz de un león.
🏚️ Pueblo abandonadoCon leyendaBerninches (Guadalajara) · a 8,4 km
La Golosa
Los vecinos de La Golosa destruyeron sus casas para evitar que se propagara la peste, pero dejaron la iglesia en pie. El abandono de esta aldea de Guadalajara quedó marcado por aquella decisión.
🧱 RuinaLupiana (Guadalajara) · a 12 km
Monasterio de San Bartolomé
La casa madre de la Orden de San Jerónimo quedó prácticamente en ruina tras pasar por varias manos y hoy acoge celebraciones de boda. Su claustro principal, con capiteles de calaveras y grifos, es el mejor conservado.
Auñón (Guadalajara) · a 15 km
Castillo del Cuadrón
Sus propios vecinos lo dinamitaron durante la guerra del Francés para que las tropas de José I no pudieran servirse de él. Lo que quedó resistió casi dos siglos, hasta que en septiembre de 2010 se vino abajo el último torreón.
Pastrana (Guadalajara) · a 16 km
Palacio Ducal de Pastrana
La princesa de Éboli solo podía salir una hora al día al balcón enrejado de este palacio. Ese permiso dio nombre a la plaza de la Hora, hacia la que se abre el balcón de su encierro.
Guadalajara · a 17 km
Villaflores
Un palomar cilíndrico con unos diez mil nichos para palomas sobresale entre los edificios de Villaflores. Esta colonia agrícola, que reunió viviendas, escuela y capilla, entró en un largo deterioro que la paralización de un proyecto de rehabilitación no logró detener.
Más ruinas y lugares abandonados
Ver todosCórdoba
Medina Azahara
Los grandes palacios de Medina Azahara están dentro de las diez hectáreas excavadas de una ciudad que ocupaba 112. Abderramán III la concibió para exhibir su poder como califa, pero fue destruida menos de un siglo después de comenzar las obras.
Belchite (Zaragoza)
Pueblo viejo de Belchite
El antiguo Belchite sigue en pie a fragmentos junto al pueblo que lo sustituyó. Aunque sus edificios estaban devastados, algunos vecinos continuaron viviendo allí hasta que terminó la construcción del nuevo núcleo, en la década de 1960.
🧱 RuinaCon leyendaEl Puerto de Santa María (Cádiz)
Yacimiento arqueológico de Doña Blanca
Una ciudad fenicia conservada intacta y una de las bodegas más antiguas del mundo, también completa: eso reúne Doña Blanca. Sus excavaciones permiten seguir cinco siglos de vida urbana entre casas, calles y sucesivas murallas.
La Escala (Gerona)
Ampurias
Ampurias no fue una sola ciudad: su historia se reparte entre una colonia insular, una ampliación griega en tierra firme y una ciudad romana. Sus restos permiten seguir cómo un puerto comercial acabó reuniendo comunidades con instituciones y trazados propios.