🏰 Castillo · Moros (Zaragoza)
Castillo de Moros: la torre al borde del precipicio
De un castillo que se atribuye a un gobernante musulmán del siglo IX como pabellón de caza y residencia de recreo solo sobrevive una torre rectangular, asomada a un precipicio al que apenas se puede llegar sin trepar por la roca.
No se puede visitar
Lo más llamativo del castillo de Moros, también llamado castillo del rey Ayyub ben Habib, es su emplazamiento. Se alza en la parte más alta de la localidad, en el valle del río Manubles, y lo que queda de él se mantiene en el borde de un precipicio. No hay un acceso sencillo hasta su base: hay que trepar por la roca que lo sostiene, un trayecto peligroso por la pendiente y lo abrupto del terreno.
Al parecer, lo levantó en el siglo IX Ayyub ben Habib, gobernante musulmán de Calatayud, como castillo de recreo y pabellón de caza. En 1120 la zona fue reconquistada por Alfonso I el Batallador y quedó integrada en la sesma del río Berdejo, dentro de la comunidad de aldeas de Calatayud. Situado en la Extremadura aragonesa, se vio envuelto en la guerra de los Dos Pedros: Pedro I de Castilla lo tomó en 1362 y puso como alcaide a Pedro González de Mendoza. Un año después, el Reino de Aragón lo recuperó tras sucesivos ataques, pese a que estaba bien defendido.
Hoy se conservan restos de un muro de piedra y ladrillo y una torre rectangular de unos 3 por 5 metros de base, que llegaría a los 10 metros de altura repartidos en dos cuerpos. El inferior es de mampostería y argamasa y guarda la puerta de acceso, situada en altura, como en las torres defensivas, y muy deteriorada. El superior es de ladrillo y ha perdido el remate. Se ven también arranques de bóvedas pegados a las paredes. El conjunto está en ruina progresiva.
Para contarlo después
- La puerta de la torre se abre a cierta altura del suelo, una disposición propia de las torres defensivas.
- El cuerpo inferior de la torre es de mampostería y argamasa; el superior, de ladrillo.
Publicidad
Ficha elaborada a partir del artículo «Castillo de Moros» de Wikipedia (CC BY-SA 4.0), con cada dato comprobado contra el artículo. Revisada el 20 de octubre de 2026. ¿Ves algún error? Escríbenos a hola@lugaresextraordinarios.com.
Cargando mapa…
Castillo roquero en ruinas, en lo más alto de Moros (Zaragoza), en el valle del río Manubles, del que queda una torre sobre un cortado.
Cerca de aquí
Ateca (Zaragoza) · a 5,3 km
Ermita de la Ascensión
El día de la Ascensión, al terminar la misa, los romeros levantan un castillo humano que rodea la ermita mientras ondea un pendón. Al volver al pueblo, el castillo se monta de nuevo fuera de él y recorre el camino hasta el ayuntamiento.
Ateca (Zaragoza) · a 8,0 km
Castillo de Ateca
En 1362 las tropas de Pedro I de Castilla tomaron el castillo de Ateca tras dos días de asedio y pasaron a cuchillo a toda su guarnición. Lo que hoy se ve es un fuerte de fusileros del siglo XIX levantado sobre aquellas ruinas.
Ateca (Zaragoza) · a 9,9 km
Castillo de Alcocer
Se pensaba que el Alcocer del Cantar de Mio Cid era fruto exclusivo de la literatura. Las excavaciones en un yacimiento de Ateca, junto al Jalón, hacen dudar ahora de dónde acaba la historia y empieza la ficción.
Ateca (Zaragoza) · a 9,9 km
La Mora Encantada
En un paraje de Ateca, en Zaragoza, podría estar el Alcocer del Cantar de Mio Cid o Alce, la ciudad celtíbera que cita Tito Livio. Aparecen cerámicas celtíberas y los restos de una ciudad romana sin nombre conocido.
Ateca (Zaragoza) · a 11 km
Torrecid
Torrecid permaneció enterrado durante casi mil años y las excavaciones lo encontraron donde lo situaba el Cantar de Mio Cid. Sus modestos restos permiten reconocer el campamento desde el que el poema cuenta que Rodrigo vigiló Alcocer.
Ateca (Zaragoza) · a 11 km
Ermita de San Lorenzo
Cada 10 de agosto, tras la misa de la romería, un castillo humano rodea la ermita de San Lorenzo, en Ateca, mientras ondea un pendón. Es el acto más peculiar de una fiesta que luego se repite por las calles del barrio de San Martín.
Más castillos con historia
Ver todosBerrioplano (Navarra)
Fuerte de Alfonso XII
De esta fortaleza oculta bajo tierra escaparon 795 presos en una sola jornada; únicamente tres alcanzaron la frontera con Francia. Concebido para defender Pamplona, el fuerte nunca cumplió esa función y terminó convertido en cárcel política.
Badajoz
Alcazaba de Badajoz
Ocho hectáreas y unos 1.300 metros de muralla conservada hacen de la Alcazaba de Badajoz la mayor de Europa entre las construidas en época árabe. Dentro sobreviven escaleras almohades, algunas recuperadas tras permanecer parcialmente enterradas.
Almería
Alcazaba y Murallas del Cerro de San Cristóbal
En 1749, esta fortaleza de Almería sirvió como prisión temporal para 189 gitanos durante la Gran Redada, una operación que perseguía su exterminio. Sus recintos árabes y cristianos conservan también la historia de una construcción que llegó a tener autorizada su demolición.
Córdoba
Alcázar de los Reyes Cristianos
Los baños del Alcázar de los Reyes Cristianos acabaron convertidos en celdas de la Inquisición. El recinto cordobés que había alojado a los monarcas perdió su función palaciega y pasó siglos dedicado al encierro antes de abrirse al público.