
🏰 Castillo · Albentosa (Teruel)
Castillo de Albentosa: de fortaleza templaria a cementerio
El castillo de Albentosa dejó de servir para la defensa y acabó destinado a enterrar a los vecinos del pueblo. Una epidemia de cólera convirtió la fortaleza templaria en cementerio en 1855.
Las cuatro torres conservadas permiten reconocer el recinto defensivo: ocupa unos 1.500 metros cuadrados y tiene planta cuadrada, con sus esquinas orientadas hacia los cuatro puntos cardinales. Tres torres presentan base circular y la misma altura. La cuarta, descubierta en 2009, es distinta: más alta, maciza y de base cuadrada. Está situada al norte, donde protegía el sector más accesible del castillo. El conjunto ha sido modificado por su uso funerario.
Su emplazamiento, junto al río Albentosa, ofrecía una posición favorable para vigilar el camino entre Teruel y Valencia. La forma original de la fortaleza se remonta al siglo XII. En 1195 la ocupó la Orden del Temple, responsable de la mayor parte de la construcción actual. Después de la conquista del Reino de Valencia pasó al noble Jimeno Pérez de Arenós, lo que desencadenó una disputa que terminaron ganando los turolenses.
El castillo fue ocupado por los castellanos durante la Guerra de los Dos Pedros y sufrió ataques en las disputas dinásticas de la década de 1460. También fue escenario de violencia durante la Guerra de Sucesión: allí murieron un centinela en junio de 1708 y un recluta en marzo de 1711.
Lo que se cuenta
La leyenda
La transformación del castillo tuvo una causa concreta: la epidemia de cólera de 1855 causó 104 muertes en Albentosa, equivalentes a uno de cada nueve habitantes. Las víctimas fueron enterradas en la fortaleza, que desde entonces pasó a utilizarse como cementerio de la localidad.
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Ficha elaborada a partir del artículo «Castillo de Albentosa» de Wikipedia (CC BY-SA 4.0), con cada dato comprobado contra el artículo. Revisada el 19 de octubre de 2026. ¿Ves algún error? Escríbenos a hola@lugaresextraordinarios.com.
Cargando mapa…
Una fortaleza templaria de origen medieval, transformada en cementerio, en Albentosa, Teruel.
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